Cuando empieza un nuevo año, solemos llenarnos de propósitos ambiciosos: entrenar todos los días, cambiar radicalmente nuestra rutina, “ponernos en forma” en tiempo récord. Pero muchas veces esos objetivos, tan exigentes, terminan generando frustración, abandono o incluso lesiones.
Este año te proponemos algo diferente: propósitos de autocuidado, realistas, sostenibles y amables con tu cuerpo. Porque cuidarse no va de hacer más, sino de hacer mejor y adaptado a ti
1. Cambia la exigencia por la constancia
Uno de los mayores errores al plantearnos objetivos físicos es querer llegar demasiado lejos y demasiado rápido. El cuerpo necesita tiempo, adaptación y escucha.
Un buen propósito puede ser:
- Moverte 2 o 3 veces por semana, de forma regular.
- Elegir una práctica que se adapte a ti, no al revés.
- Priorizar la continuidad frente a la intensidad.
👉 La constancia transforma mucho más que los esfuerzos puntuales.
2. Escucha tu cuerpo (de verdad)
El autocuidado empieza por aprender a reconocer señales:
- Fatiga que pide descanso.
- Tensiones que necesitan movilidad suave.
- Dolores que no deben ignorarse ni forzarse.
Propósitos concretos:
- Parar si sentimos dolor
- Respetar los días de descanso.
- Elegir ejercicios que mejoren tu postura y tu movilidad diaria.
👉 Moverte desde el respeto es una de las mayores formas de cuidado y una de las claves para integrar un hábito.
3. Integra el movimiento en tu vida, no como una obligación
El ejercicio no debería sentirse como un castigo ni como una cosa más en tu lista interminable de tareas. Cuando el movimiento se integra como parte de tu bienestar, todo cambia.
Ideas sencillas:
- Reservar en tu agenda un horario fijo para ti.
- Elegir clases guiadas que te ayuden a moverte con seguridad.
- Practicar disciplinas que trabajen fuerza, movilidad y conciencia corporal, como Pilates.
👉Se trata cuidar tu cuerpo para vivir mejor.
4. Ponte metas pequeñas, claras y alcanzables
Un propósito de autocuidado bien planteado podría ser:
- Mejorar tu postura en el día a día.
- Reducir molestias de espalda, cuello u hombros.
- Sentirte más ágil, fuerte y estable.
- Ganar energía y bienestar general.
👉Son metas concretas, posibles y profundamente transformadoras cuando se sostienen en el tiempo.
5. Rodéate de espacios y profesionales que cuiden de ti
El entorno también forma parte del autocuidado. Practicar en un espacio donde se respeten tus tiempos, tus límites y tus necesidades marca la diferencia.
En SIAMO Pilates contamos con tres centros en Madrid, donde acompañamos a personas de todas las edades a moverse mejor, con atención personalizada y desde el cuidado real del cuerpo.
- C. de Isabel Tintero, 3, Centro, 28005 Madrid
- C. de Andrés Mellado, 19, Chamberí, 28015 Madrid
- C. Francisco Silvela, 76, Salamanca, 28028 Madrid
Un regalo de Reyes que sí se aprovecha
Si todavía estás pensando en un regalo especial, este año puedes elegir algo diferente:
🎁 regalar salud, tiempo y bienestar.
Nuestro Bono de Iniciación en SIAMO Pilates es una forma preciosa de cuidar a quienes más quieres (o a ti mism@), ofreciendo un primer paso hacia hábitos más conscientes y sostenibles.
Porque no hay mejor propósito que sentirse bien en tu propio cuerpo.


